Amigo, de todos los temores humanos, ninguno es más destructivo y frustrante que el temor al fracaso. Cuando esta emoción negativa, quiere invadir tu vida, conviertela en fuerza positiva, he aquí como:
1. No temas fracasar. Teme más bien no tener éxito nunca, si nunca te atreves a intentar.
2. No temas cometer un error creyendo en un sueño. Teme más bien que por no hacer un intento, un día podrás hallarte ante Dios, y El te dirá: “Habrías triunfado si hubieras tenido más fe”
3. No temas avergonzarte si no tienes éxito. Teme más bien que si tu, no haces un intento, lo único que podrás probar con ello es que “¡podría haber sido!”
4. No temas fracasar. Teme más bien no triunfar nunca si no comienzas a correr riesgos.
5. No temas que te hieran. Teme más bien no progresar nunca por quedarte esperando un éxito indoloro.
6. No temas amar sin ser amado. Teme más bien no amar nunca.
7. No temas que se burlen de tus fracasos. Teme más bien que te reprochen tu poca perseverancia.
8. No temas volver a caer. Teme más bien haber desperdiciado la oportunidad de triunfar por no haber intentado una vez más y no haber hecho el máximo esfuerzo.
Amigo, ninguna fuerza, ninguna emoción, es más paralizante que el miedo. Paraliza al vendedor que está a punto de realizar una llamada; al joven que está a punto de proponer matrimonio; a un desempleado que está a punto de ser entrevistado; a un ejecutivo momentos antes de hacer una jugada decisiva.
No permitas que el temor sea la fuerza que controle tu vida. Controla el temor, o el temor te controlará. Comienza a controlar el temor desde hoy, porque ¡Hoy es tu mejor día y mañana será mucho mejor!