No puedo entender la política, personas que quieren lograr sus metas a través de medios inmorales para el “bien común”.
No puedo entender las guerras, cuan egoístas e irracionales somos, que tenemos que derramar tanta sangre y perder las vidas de tantas personas para lograr un objetivo temporal.
No puedo entender el consumismo absurdo de la sociedad presente y ni imaginar el consumismo de las generaciones venideras. No pueden contentarse con lo suficiente.
No puedo entender la complacencia de muchas personas con respecto a la eternidad. Viven sin sentido ni significado, o con un significado tan pequeño y tan mezquino como la duración de su vida misma.
No puedo entender la insaciable sed de muchos por halagos y sentirse importantes que tiene que hacer cualquier cosa con tal de tener un poquito de atención.
No puedo entender la obscena codicia y egoísmo humano para enriquecerse al punto de no poder gastar su riqueza en toda su opulente vida y en el mismo mundo y en el mismo tiempo haber tanta ridícula pobreza.
No puedo entender la necedad de perpetuarse y de dejar memoria. Qué es la vida? Qué es el tiempo? es sólo una neblina que aparece y luego se desvanece.
No puedo entender como la fama y el dinero sean sinónimos de sabiduría, entendimiento, ejemplo, dignidad, modelo, veracidad y autoridad.
No puedo entender la decadente bipolaridad de personas que defienden causas malas como buenas y rechazan causas buenas como malas.
No puedo entender el cómplice silencio e inhumana insensibilidad de una sociedad alejada de su realidad y de su responsabilidad.
No puedo entender a una sociedad “cristiana” que sus “tradiciones” populares son mas fuertes que sus convicciones.
No puedo entender como no entendí esto cuando fui mas joven.
Con todo respeto,
Eduardo Julca